ASRock presenta sus fuentes Pro Series con 10 años de garantía y ATX 3.1
ASRock expande su línea de productos con fuentes de alimentación Pro Series, que ofrecen hasta 1000W, certificación Gold y una garantía de una década, preparadas para los componentes más exigentes del mercado actual y futuro.
ASRock, una marca que muchos conocemos por sus motherboards y placas de video, acaba de meterse de lleno en el segmento de las fuentes de alimentación de alta gama con su nueva línea Pro Series. Y ojo que no lo hace de cualquier manera, sino que viene a competir con una propuesta bastante sólida para quienes buscan estabilidad y durabilidad en sus equipos.
Estas nuevas fuentes de la serie Pro están disponibles en tres potencias: 750W, 850W y 1000W. Lo primero que salta a la vista es que ASRock está apuntando a setups potentes, pensados para quienes usan placas de video de última generación o procesadores de alto rendimiento que demandan mucha energía.
¿Qué las hace interesantes?
Primero, la garantía de 10 años. Esto es un montón y habla de la confianza que la marca tiene en la calidad de sus componentes internos. Para un profesional o una PyME que necesita que su equipo funcione sin interrupciones, una garantía así es un diferencial importante. No es lo mismo resolver un problema de fuente en 2 años que tener la tranquilidad por una década.
Segundo, la certificación Cybenetics Gold. Esto significa que son fuentes muy eficientes, transformando la mayor parte de la energía que toman de la pared en electricidad útil para tu PC, con menos desperdicio en forma de calor. A la larga, esto se traduce en un menor consumo eléctrico y en una menor exigencia para la refrigeración de tu gabinete.
Tercero, son totalmente modulares. Esto es un golazo para el manejo de cables. Podés conectar solo los cables que necesitás, dejando el interior del gabinete mucho más limpio, lo que mejora el flujo de aire y, de paso, la estética. Para quienes valoran un setup prolijo y funcional, es un detalle clave.
Finalmente, y esto es crucial para el futuro cercano, cumplen con los estándares PCIe 5.1 y ATX 3.1. ¿Qué significa esto? Que están diseñadas para bancarse las placas de video más modernas y las que se vienen, como las futuras RTX 50 series, sin dramas. Estos estándares aseguran que la fuente puede entregar picos de potencia de forma estable y segura, algo que las GPUs actuales demandan mucho y que las fuentes más viejas no siempre pueden manejar bien. Ojo que si estás pensando en una RTX 40 series, ya necesitás una fuente compatible con estos estándares para evitar problemas de estabilidad o incluso daños.
¿Para quiénes son estas fuentes?
Claramente, no son para cualquier PC de oficina básica. Están pensadas para:
* Profesionales: Diseñadores, arquitectos, editores de video que necesitan una estación de trabajo potente y confiable, donde un corte de energía o una inestabilidad puede significar horas de trabajo perdido.
* Entusiastas maduros: Quienes buscan rendimiento y durabilidad, sin caer en el exceso de luces RGB, priorizando un setup funcional y eficiente.
* PyMEs: Que necesitan equipar sus estaciones de trabajo con hardware que ofrezca estabilidad y una garantía real, minimizando los tiempos muertos por fallas.
En el mercado argentino, donde el precio es siempre un factor, una fuente con estas características y una garantía tan extendida representa una inversión a largo plazo. La posta es que la fuente de alimentación es el corazón de tu PC; si falla, todo lo demás se cae. Elegir una de calidad es clave para la durabilidad y el rendimiento general de tu equipo.
En resumen: ASRock se la juega con una propuesta robusta en el segmento de fuentes. Si estás armando o actualizando una PC de alta gama y buscás confiabilidad, eficiencia y una buena cobertura de garantía, estas Pro Series pintan muy bien como una opción a considerar. Asegurate de que tu fuente esté a la altura de tus componentes.
